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No con nuestro dinero

21 mayo, 2011

Compartimos con vosotros una propuesta que hemos enviado a #spanishrevolution

Si estáis de acuerdo, os rogamos que la votéis aquí:

http://www.xn--tuvozenespaa-khb.com/forums/116043-tu-voz-en-espa-a/suggestions/1854593-no-con-nuestro-dinero

y la máxima difusión por cuantos medios estén a vuestro alcance, en concreto utilizando los botones de compartir en Facebook y Twitter de la página de la propuesta. Si tenéis algo que comentar, por favor podéis hacerlo en la propia página de la propuesta.

Aquí la transcribimos en su totalidad:

No con nuestro dinero

Los bancos son los parásitos de la sociedad. Utilizan nuestro dinero para explotarnos.

Financian compañías que nos hacen trabajar en condiciones esclavistas. Nos roban el tiempo que podríamos dedicar a nuestros hijos.

Los bancos explotan nuestras necesidades básicas para obtener beneficio. Nos obligan a pagar una hipoteca durante 40 años. Nos obligan a trabajar 40 años para compañías en las que tenemos que callar si queremos seguir viviendo.

Trabajamos para las mismas compañías que los bancos financian con nuestro dinero. Los bancos nos obligan a financiar nuestra propia esclavitud.

¿Podemos permitirnos continuar como hasta ahora? No.

Necesitamos otra banca, bancos que nos apoyen. Necesitamos bancos que apoyan los proyectos que hacen que nuestra vida sea mejor. Necesitamos bancos que inviertan en compañías que actúan de forma responsable.

Queremos decidir lo que financiamos con nuestro dinero. No queremos financiar la injusticia y la esclavitud.

Saquemos nuestro dinero del banco. Tenemos dos opciones:

  1. Guardarlo en casa.
  2. Ponerlo en un banco ético contrastado que actúe de forma responsable.

Necesitamos bancos éticos que apoyen exclusivamente compañías sostenibles, justas y humanas.

El poder está donde está el dinero. Saquemos nuestro dinero y recuperemos el poder.

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las recetas de Olivier Blanchard

21 abril, 2011

Olivier Blanchard es economista jefe del Fondo Monetario Internacional y profesor en excedencia del reputado MIT (Massachusetts Institute of Technology). Está considerado como una de las referencias mundiales en cuanto a macroeconomía.

Nos ha parecido interesante resumir las recetas que propone para salir de la actual crisis financiera:

  • Los países de la periferia de Europa deberán mejorar la productividad y bajar sus salarios.
  • Hay que acabar con el dualismo entre contratos fijos y temporales.
  • Estas reformas laborales tardarán en surtir efecto hasta que los mercados recuperen la confianza.
  • Estos ajustes son consecuencia de un crecimiento bajo (europeo actual 1,5%).
  • Objetivos de las reformas: objetivos: detener la inflación, controlar el desempleo y reducir el riesgo financiero sistémico.
  • Efectos de las reformas: reducir el desequilibrio y aumentar el crecimiento.
basadas sobre una serie de afirmaciones:
  • Los sectores protegidos (léase públicos como Sanidad, Educación…) tienen productividad escasa.
  • La eficiencia va de la mano con la implementación de economías de escala.
  • La abundancia de normativas obstaculizan la eficiencia.
Como consideraciones a las palabras de Blanchard habría que decir:
  1. Es evidente que el sistema económico actual produce desequilibrios crecientes y flujos constantes de masa monetaria desde las rentas más bajas a las más altas. Por lo tanto sostenemos el crecimiento solamente puede aumentar el desequilibrio.
  2. Todos los objetivos favorecen a los que más acumulan: la inflación hace que las inversiones monetarias pierdan valor, el desempleo no puede crecer más allá de un límite porque de otro modo provoca conflictos sociales y levantamientos. El minimizar el riesgo sistémico está claro a quien favorece.
  3. Se pide que los trabajadores estén dispuestos a cobrar menos, trabajar más y aceptar la temporalidad.
  4. Se pide que comiencen a aceptar la progresiva privatización de servicios públicos en aras de la productividad.
  5. También se pide paciencia a los ciudadanos a pesar de los sacrificios porque los inversores tienen que comprobar que hay buena disposición de la sociedad a someterse a la nueva situación antes de arriesgar su dinero en invertir en un país.
  6. Cuando Blanchard habla de eficiencia, directamente se refiere a la implementación de economías de escala y reducción de normativas para Sanidad, Educación y otros servicios públicos.

Es decir, el mercado no tiene bastante con asegurar sus inversiones actuales, sino que además exige a la sociedad que las mismas sigan creciendo a costa de tratar como negocio los servicios públicos básicos a la par que aceptar una mayor inseguridad laboral y reducción salarial. Todo para proteger el crecimiento que exigen los inversores.

Fuente:
http://www.elpais.com/articulo/economia/Estados/Unidos/carece/plan/creible/reducir/deficit/elpepieco/20110421elpepieco_5/Tes

traduciendo términos económicos: confianza

20 abril, 2011

Hemos visto ya a tres países europeos caer por la crisis y parece ser que España sigue en el punto de mira de los mercados. Parece ser que la receta que se impone para salir de la crisis es una: confianza.

¿Qué quiere decir la palabra confianza?

Ejemplo 1: un estado debe tomar medidas para aumentar la confianza en los mercados y que no castiguen su deuda. Es decir, que un estado se debe comprometer a garantizar las inversiones de aquellos que han comprado su deuda, y este compromiso debe prevalecer sobre cualquier consideración de índole social. Dicho de otro modo: el estado no dudará en ajustar su política fiscal (reduciendo gasto público y/o aumentando impuestos) de tal forma que el dinero de los inversores nunca esté en peligro. O de otra forma: el estado no dudará en salvar hasta el último euro de los inversores aún poniendo en peligro los derechos más básicos de sus ciudadanos.

Ejemplo 2: algunas iniciativas ciudadanas apuestan por la confianza para salir de la crisis, por ejemplo estosololoarreglamosentretodos. La solución que propone esta iniciativa es fomentar la confianza individual de los ciudadanos asegurándoles que ellos pueden, que cada uno de nosotros puede, que todos podemos generar más confianza. Es decir, en ningún caso dudar del sistema económico pero sí tomar la responsabilidad para hacer lo necesario para generar confianza, que como hemos visto significa asegurar que el dinero de los inversores nunca esté en peligro aunque las consecuencias sean la progresiva descapitalización del estado y la reducción del gasto público. No es de extrañar que esta medida haya surgido de expertos de márketing y creativos con el beneplácito de las empresas más importantes del país que les apoyan a través de la fundación confianza.

Ni que decir tiene que las medidas fiscales que se ejecutan a cambio de los rescates financieros tienen el objetivo de forzar la salida al mercado privado de recursos públicos ya sea en forma de trabajadores públicos despedidos, recortes en los salarios o privatización de empresas. Pero lo que la experiencia del caso griego nos está enseñado es que por mucho que se recorte el déficit fiscal, los tipos de interés para la deuda soberana de esos países no baja (en el caso griego sigue por encima del 12% casi un año después del rescate).

Desde los más diversos sectores políticos, sociales, económicos y mediáticos se esgrime la recuperación de la confianza como una solución ilusionante y en la que todos tenemos que contribuir. Confianza implica continuar creciendo económicamente, implica también seguir aumentando las desigualdades en la distribución de la riqueza al fomentar una ley tácita que permite a los inversores ganar continuamente no importando las diversas situaciones sociales. Confianza implica seguir ahondando un camino que facilita a los que tienen más poder económico seguir no manteniéndolo, sino haciéndolo crecer ilimitadamente. La otra opción que dejan es la insumisión financiera, una medida de imprevisibles consecuencias que ningún estado desea tomar voluntariamente.

Es muy desalentador encontrar iniciativas aparentemente ciudadanas como estosololoarreglamosentretodos porque hacen el juego a los que quieren seguir ganando hasta el final sin importar las consecuencias. Maquillándolo todo con un impulso de la confianza, créetelo, sigue, tú puedes, sigue consumiendo y sigue ahorrando. No tengas miedo, mientras sigas consumiendo todo irá bien, pero si dejas de consumir, perderemos la confianza en tí y te habrás puesto tú mismo y a los tuyos en una situación difícil. Haz lo que sea para consumir, haz lo que sea para tener trabajo, no te quejes. y además te vamos a dar ejemplos de gente inspiradora que te van a decir cómo ser emprendedor, cómo sacar el máximo beneficio, gente que recomienda optimismo y están contribuyendo a arreglarlo.

En nuestra opinión, nada más lejos de la realidad, el erre que erre con los valores del crecimiento y este tipo de medidas para aumentar la confianza en un sistema que se está desvelando a pasos agigantados únicamente echan leña a un fuego que está ya más que descontrolado.

los intereses de la deuda islandesa

11 abril, 2011

Existe una simple fórmula para saber cuánto vamos a pagar de interés para devolver lo que debemos:

  • I=P*r*t

donde I es el importe del interés que pagaremos, P es el importe del préstamo original, r es el interés anual en formato decimal (por ejemplo 0.03 si es a un 3%) y t es el número de años a devolver el préstamo.

Los islandeses han rechazado recientemente por segunda vez el devolver la deuda contraída con los inversores de Icesave a Reino Unido y Holanda, que ya han abonado el importe a los inversores últimos tirando de fondos de garantía.

En el primer referéndum Holanda y Reino Unido pedían 4.000 millones de euros a pagar entre 2016 y 2024 a un interés del 5,5%, es decir pagando 1760 millones de euros de intereses.

En este segundo referéndum, “relajaban” las condiciones dejando margen para pagar hasta 2046 a un interés del 3,3%, es decir pagando 3.960 millones de euros de intereses.

Fuentes:

http://www.elpais.com/articulo/economia/Islandia/rechaza/referendum/pagar/errores/bancos/elpepueco/20110409elpepueco_4/Tes

http://www.elpais.com/articulo/economia/Reino/Unido/Holanda/amenazan/demandar/Islandia/tribunales/elpepueco/20110410elpepueco_1/Tes#EnlaceComentarios

odios más que amores entre el marxismo y el anarcocapitalismo

7 abril, 2011

Me quedé bastante sorprendido al escuchar la conferencia impartida por Julio Anguita en Carmona el 11 de marzo de 2011. En ella se exponen algunos conceptos y argumentos que son utilizados por la forma más radical de defensa a ultranza de la propiedad individual, que no es otra que el anarcocapitalismo, a veces también denominado anarcoindividualismo.

El objetivo de este post es aclarar de forma muy somera las coincidencias y las discrepancias entre las ideas de corte marxista que defiende Julio Anguita y las ideas anarquistas individualistas o anarquistas de libre mercado, también llamadas (sobre todo en literatura inglesa) libertarias.

Es complicado realizar una crítica en los términos desarrollados por el principal impulsor del libertarismo (que se sustenta sobre la base teórica del modelo de economía austríaca), que no es otro que el Mises Institute a nivel global y el Instituto Juan de Mariana en España. Máxime cuando la teoría en la que se apoyan tiene escaso eco en medios académicos, pero encarna en la figura de Jesús Huerta de Soto uno de sus principales adalides teóricos desde su puesto en la Universidad Rey Juan Carlos.

Julio Anguita utiliza herramientas sorprendentemente similares a algunas de las esgrimidas por los anarcocapitalistas a la hora de ejercer la crítica al actual sistema capitalista, sobre el que apunta lo siguiente:

  • siempre tiene crisis 8:36
  • es regido por los ciclos de Kondratiev 9:20
  • necesita de la globalización de la economía 22:20
  • produce esclavismo encubierto 1:02:03

En cuanto a las crisis:

  • los bancos son responsables de la crisis de 2008 por la expansión crediticia 13:15
  • relación entre la crisis del petróleo 1973 y el patrón oro impuesto por Nixon en 1971 18:00
  • la crisis es la consecuencia de la sobreproducción 32:19
  • la crisis inmobiliaria se articula a través de la expansión crediticia 35:45

En cuanto a las medidas a tomar:

  • defensa de una política fiscal expansiva 20:50

Pero también difiere con los anarcocapitalistas en otras cuestiones:

  • defensa de las medidas keynesianas 13:26
  • crítica de la privatización de activos estatales 20:00
  • defensa de salarios ligados a IPC frente a salarios ligados a productividad 25:44
  • defensa de la regulación del exceso de producción 31:32
  • defensa de la Carta de Derechos Humanos 45:43
  • concepto de huella ecológica 46:10
  • oposición a la minimización del papel de estado en la sociedad 59:50

Cuando Julio Anguita habla de política fiscal expansiva tiene en mente medidas para el aumento de los impuestos mientras que los anarcocapitalistas tienen en mente la reducción del gasto público y progresiva liberalización para el fomento de la competitividad.

En cuanto a la sobreproducción, a pesar de haber acuerdo hay que hacer la salvedad siguiente: mientras Julio Anguita cree en un modelo de control (o planificación) de la producción, los anarcocapitalistas sostienen que es la rigidez de lo público impide que el mercado se vacíe a precios más bajos. ¿Cómo se vacía el mercado a precios más bajos? Por ejemplo, desregulando los salarios evitando que haya un salario mínimo, pero sobretodo eliminando la fuerza redistribuidora del estado. Esta es la principal inflexibilidad a la que se refieren los anarcocapitalistas.

Los anarcocapitalistas rechazan cualquier forma de estado, y por ende, cualquier tipo de carga fiscal (impuestos) o de forma de inversión pública ya sea educativa, sanitaria es percibida como forma de violencia que atenta contra la libertad individual, que es referenciada siempre al concepto de propiedad privada.

Tampoco conciben los anarcocapitalistas la regulación de las condiciones de trabajo, ya que de nuevo se lesionaría el principio de propiedad privada que debería imperar sobre todos los demás. La postura frente a la esclavitud de un anarcocapitalista no está clara. Mientras los anarcoindividualistas del siglo XIX como Lysander Spooner están radicalmente en contra de la esclavitud, ciertos anarcocapitalistas de la segunda mitad del siglo XX asociados a la escuela austríaca como por ejemplo Walter Block sí que defienden los contratos voluntarios de esclavitud, llevando así al límite la defensa de la idea de propiedad privada. Extendiendo el concepto no solamente al derecho inalienable a la posesión de bienes sino abriéndolo “a más reinos de la interacción humana” como implicaría la propiedad por parte de un ser humano de otros seres humanos. Esto incluye los contratos de cesión voluntaria de órganos, ya que al ser una parte del propio cuerpo el cual pertenece a cada individuo, este tiene todo el derecho a comerciar con sus órganos o los órganos de su propiedad de acuerdo a sus preferencias.

Así mismo, los anarcocapitalistas niegan la prevalencia del derecho a la subsistencia, el derecho universal a la educación a la sanidad con el siguiente argumento esgrimido por Robert Nozick:

¿por qué razón debe alguien creer que tiene derecho a un ingreso para subsistir simplemente porque lo necesita, si para dárselo es preciso coaccionar la libertad de otros?

Es decir, el derecho inalienable y supremo a la libertad individual ejercido por el derecho a la propiedad privada de uno mismo y de todo lo que uno posee es superior a cualquier derecho universal en cualquier materia, derechos humanos incuidos. O dicho de otro modo, para un anarcocapitalista, cualquier derecho universal que se anteponga a la libertad individual es una forma de violencia directa contra el individuo.

Los anarcocapitalistas propugnan también la comercialización de órganos en un mercado de oferta y demanda libre. Se quejan de que la cobardía que muestran los políticos desde sus últimos reductos de estado prohibiendo los intercambios voluntarios de órganos, entendiendo que (y aquí citamos palabras textuales del Doctor en Economía Juan Ramón Rallo publicadas en Libertad Digital) “precisamente cuando adquiere sentido cobrar un precio o recibir una contraprestación es cuando ofrecemos algo verdaderamente útil y valioso. Dar las gracias o los buenos días es un simple acto de educación por el que sería risible cargar un precio. No lo es, en cambio, dar una parte esencial de nuestro cuerpo. De ahí que resulte plenamente lícito que el donante solicite una recompensa por su enorme sacrificio”. También sería lícito de acuerdo con los anarcocapitalistas favorecer la creación de un mercado de futuros de órganos en el cual cualquier individuo podría comprometer sus órganos a cambio de una contraprestación económica que podría consistir también en “adquirir el valor presente de la suma de dinero futuro esperada por la venta del órgano en el momento de la muerte”.

En cuanto a la reducción de la huella ecológica, Julio Anguita sería partidario de una planificación global de dicha reducción, mientras que un anarcocapitalista solamente aceptaría la libertad de cada individuo para hacer un seguimiento de su huella ecológica y reducirla si lo considera oportuno. Pero vería en una medida de reducción de la huella ecológica global de nuevo el compromiso de sus más elementales libertades individuales (libertades básicas).

El esclavismo al que se refiere Julio Anguita viene dado por su visión de lo que va a ocurrir en el futuro, todas medidas de reducción del aparato estatal que en teoría irían a favor de las tesis no intervencionistas que defienden los anarcocapitalistas:

  • eliminación de salario mínimo, salario sujeto a productividad
  • copago sanitario
  • copago de las pensiones
  • copago en educación
  • privatización de la administración de fondos de la Seguridad Social

El esclavismo al que se refieren los anticapitalistas señala por contra a la existencia todavía de lo que denominan represión estatal en cualquiera de sus posibles intervenciones (robo al fin y al cabo) que ejercen impunemente contra la inalienable propiedad individual. Para un anarcocapitalista, en definitiva, abolir la esclavitud es abolir el estado.

economía de recursos

5 abril, 2011

No hay salida.

El uso de energía nuclear nos pone en riesgo de sufrir accidentes de consecuencias difícilmente previsibles. Un ejemplo es el desacuerdo notorio entre expertos acerca de las consecuencias del vertido al océano en Fukushima de unas 11500 toneladas de agua con bajos niveles de radioactividad. En cualquier caso, el margen de riesgo del vertido se desconoce. No es factible anticipar las consecuencias en la cadena alimentaria aunque veremos sus efectos transcurridos unos años.

Otro de los riesgos de la energía nuclear son los vertidos. Por mucho que le demos vueltas, resulta bastante complicada la tarea de ocultar y proteger resíduos que pueden llegar a permanecer radiactivos decenas de miles de años. Las consecuencias de efectos climáticos o sísmicos sobre los vertidos en tan extenso periodo de tiempo son de nuevo prácticamente impredecibles. Este es el legado que dejaremos decenas de miles de años por decenas de años de vertiginoso consumo energético.

Por otra parte, abandonar la energía nuclear parece llevarnos a utilizar (de forma más intensiva si cabe) combustibles fósiles como el gas natural o el carbón, aumentando así los niveles de emisión de dióxido de carbono a la atmósfera y entrando de lleno en los peligros de contaminación global y cambio climático.

Con las reglas económicas de juego actuales, la negativa a producir energía nuclear tendría además sus consecuencias en el precio de la energía, impactando en el transporte de mercancías y por ende en los precios finales de los productos.

¿Sería posible desechar la energía nuclear y a la vez reducir las emisiones de CO2 al medio ambiente? Si tenemos en cuenta que:

  1. el sistema económico actual se sostiene solamente con un crecimiento continuo del PIB
  2. el PIB y el consumo de energía están correlados
  3. las energías renovables no pueden satisfacer la demanda actual y mucho menos una demanda creciente (actualmente cubren el 9% de las necesidades energéticas mundiales)

la respuesta sería no. Parece ser que con el actual esquema económico nos vemos atrapados entre Escila y Caribdis. Y siempre se optará por el mal menor, es decir, el mal que genere menor perjuicio económico con las actuales reglas del juego, en ningún caso dudar de las propias reglas.

Nadie abogará por soluciones que se tacharán de irreales como podría ser el cambio progresivo de modelo económico o el adaptar nuestro consumo (y por tanto nuestra economía) a la explotación racional de los recursos energéticos. Cuando decimos racional, no nos referimos al sistema normativo de control racional que aconseja no ir contra el sistema económico actual ni proponer una alternativa al mismo por temor a las conocidas consecuencias, sino a la racionalidad que aconseja el no seguir jugando tan en exceso con un riesgo tangible a día de hoy pero del que estamos haciendo responsables a personas que ni siquiera han nacido todavía.

La decisión de adoptar una política energética sostenible debería corresponder a los políticos. Pero, como en tantos otros ámbitos, solamente se les permite la acción dentro del marco de no entorpecer el actual sistema económico. Lo que en realidad nos devuelve al punto de partida de la aceptación de la situación actual, que no es otra sino la sumisión de decisiones políticas a decisiones impuestas por un mercado global que no puede permitirse no seguir creciendo a un ritmo estable.

Como apunta Ulrich Beck, paradójicamente fue el cambio climático lo que propició un floreciente mercado de energía nuclear en un sistema económico global que nunca negociará su salida y tratará todas las alternativas posibles como forma de tuición.

Una vez más, no hay un enemigo invisible que nos empuja al abismo, es algo mucho más sutil, conocido y cercano y de lo cual no nos podemos desligar tan fácilmente: es el complejo engranaje productivo mismo de la sociedad que nos ha tocado vivir, ferozmente salvaguardado por los garantes de la democracia, el derecho, la racionalidad y el orden bajo pena de desórdenes sociales, el aislamiento, desempleo e incluso el sufrimiento de conflictos bélicos que caracterizan a los sistemas que no acatan el libre mercado global.

Hemos visto recientemente la administración de recetas parciales en crisis financieras y climáticas que no solucionan el problema global. Nos encontramos ante un orden económico que tiene la sangre fría de reaccionar, de forma sólo parcial y a regañadientes solamente tras el advenimiento de una debacle inusitada.

Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Abandono_de_la_energ%C3%ADa_nuclear

http://www.elpais.com/articulo/internacional/opcion/alto/riesgo/ecologico/elpepuint/20110405elpepiint_2/Tes

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/tsunami/nuclear/alcanza/Kioto/elpepisoc/20110405elpepisoc_1/Tes

http://www.elpais.com/articulo/opinion/industria/nuclear/misma/elpepuopi/20110405elpepiopi_12/Tes

http://es.wikipedia.org/wiki/Consumo_y_recursos_energ%C3%A9ticos_a_nivel_mundial

Microsoft hace leyes en EE.UU.

28 marzo, 2011

Lo de que empresas privadas influyen a la hora de legislar no es nuevo, aquí tenemos un nuevo ejemplo esta vez protagonizado por Microsoft, que está promulgando una ley que consistiría en lo siguiente:

  1. existen multitud de suministradores extranjero (pare EE.UU.) utiliza software pirata en sus procesos de producción
  2. los fabricantes de EE.UU. que se apoyen en dichos suministradores serían multados
  3. el argumento: competencia desleal

¿Por qué no ir directamente contra los pequeños suministradores? La respuesta la tenemos en el principio de maximización del beneficio que aplica cualquier empresa privada en sus procesos. Es costoso perseguir a multitud de pequeños fabricantes extranjeros por dos motivos:

  1. implicaría abrir multitud de procesos legales
  2. las demandas se articularían de acuerdo a las diferentes legislaciones de cada país

Esto conllevaría un coste elevado para Microsoft, pero además sin garantía de éxito. Es más eficiente económicamente promover una ley que castigue a los fabricantes de EE.UU. que tienen como proveedores a los suministradores que están en el objetivo. Esto obliga a los fabricantes en EE.UU. a ejercer de vigilantes desplegando ellos los recursos necesarios.

Esto último obviamente no ha gustado a algunos analistas económicos, ya que al fin y al cabo el coste de los recursos que habría que desplegar para comprobar si un suministrador utiliza software pirata o no serían simplemente trasladados a otras empresas privadas americanas.

Por ello, una alianza de empresas americanas que se verían afectadas por la ley se ha intentado sentar a negociar con Microsoft con el objetivo de evitar multas significativas a sus proveedores, ya que ello implicaría que en el medio plazo dichos costes impuestos a los suministradores extranjeros serían de una forma u otra repercutidos en los fabricantes americanos.

Tampoco sería una solución para los fabricantes el buscar otros proveedores en el mercado global, ya que la mayoría de las empresas objetivo de la ley son chinas. Francamente difícil lo tendrían los fabricantes para buscar una alternativa competitiva cumpliendo los requisitos de la ley.

Se abre ahora un periodo de negociaciones en el cual los fabricantes intentarán que Microsoft entre en razón, máxime teniendo en cuenta que la recesión actual está golpeando de forma especial a los fabricantes y cualquier desequilibrio podría propiciar que más empresas echaran el cierre.

Todas las argumentaciones que encontramos por los que se posicionan a favor y en contra de la ley obedecen estrictamente a cálculos de ahorro de costes, en ningún caso a consideraciones sociales y/o medioambientales. El suceso pone de manifiesto el complejo equilibrio de intereses económicos que existe en EE.UU. y nos deja con varias preguntas en el aire:

  • ¿cómo es posible que empresas privadas sean capaces influir de manera tan directa a la hora de promulgar o anular leyes?
  • ¿no deberían las leyes favorecer la estabilidad social y medioambiental en lugar de  los intereses particulares de las empresas, ya sean grandes, medianas o alianzas?

Fuentes:

http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/Microsoft/busca/castigar/fabricantes/suministradores/usan/software/pirata/elpeputec/20110328elpeputec_2/Tes

http://blog.seattlepi.com/microsoft/2011/03/11/guest-column-microsoft-software-piracy-bills-would-harm-businesses/

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